domingo, 24 de noviembre de 2013

Le pese a quien le pese: belleza no reconocida.

Sabemos que la belleza es un constructo social; por lo tanto, es de esperarse que varíe según los grupos, como hemos visto que sucede de un país a otro en muchas ocasiones. Pero aún dentro de una gran cultura madre, la existencia de subculturas crean nuevos conceptos de belleza que pueden ser diametralmente opuestos, como sucede con las diversas tribus urbanas. En este caso en particular, quise hablar del trabajo de Karen Knorr y Olivier Richon, fotógrafos responsables por el arte en el libro Punks, que aborda a este grupo no desde la imagen comercialmente más conocida de violencia y anarquía, sino de la manera en la que ellos decidieron mostrarse: luciendo su estética, su propia y particular belleza.


El fotoensayo muestra una imagen que resulta tan inédita como las fotos, tomadas hace casi 40 años y nunca antes publicadas. La obra, que acaba de publicar la editorial independiente británica Gost Books en una edición limitada de mil copias, prima una mirada que se detiene en la belleza estética del punk y sus seguidores.


Las imágenes, en blanco y negro, carecen del habitual grano duro y temática frenética de otras obras. Al contrario, están realizadas para mostrar que los primeros punk eran muchachos atrevidos, glamurosos y de patente hermosura. La iluminación es siempre correcta, los fotografiados son conscientes de la cámara y no la eluden y la composición de cada encuadre es muy cuidada. Alejarnos de la estrategia de fotografía espontánea "Trabajar juntos nos permitió controlar la iluminación de flash y además fuimos capaces de establecer una relación más fácil con nuestros modelos", comentan los autores, que establecieron como punto de partida alejarse de la "estrategia de fotografía espontánea" o de "dispara y corre"  habitual en el ambiente de los clubes punk. "Queríamos evitar la imagen áspera y con mucho grano asociada a ese modo de trabajar y elegimos una confrontación directa con nuestro tema".


Tomadas en dos de los grandes templos nocturnos de la primera oleada punk en Londres, el Roxy y el Global Village, algunos de los retratados por Richon y Knorr todavía estaban todavía en Secundaria o Bachillerato, mientras que otros trabajaban durante el día escamoteando la condición punk y adoptándola plenamente sólo al llegar la noche.




Además de demostrar que realmente existió y existe una estética detrás del movimiento punk, el trabajo de estos fotógrafos empieza por sentar un antecedente muy claro: este es un ideal de belleza generalmente rechazado. Esto nos permite una apreciación muy importante de la subjetividad de la belleza, porque más allá de la percepción individual de la misma, existen subgrupos dentro de la misma sociedad que cuentan con sus propios estándares y que, a pesar de encontrarse técnicamente dentro de la sociedad, son rechazados dentro de la misma por no apegarse a aquellos ideales estéticos que son aprobados por una supuesta mayoría. Pero eso nos lleva a la pregunta ¿quién puede asegurar que es la mayoría la que establece estos cánones? Puesto que la mayoría de las tribus urbanas se alejan de las industrias y medios de comunicacion comunes, ¿qué punto de comparación existe para asegurar que aquellos que creen en el ideal alegadamente occidental de belleza son la mayoría? Sabiendo que existen grupos urbanos que van desde los hippies hasta los punks, y que cada uno de ellos lleva como estandarte su propio concepto de belleza. Así pues ¿qué tanto es realmente de la mayoría el cánon que se presenta como tal?

Grove, A. (2013). Un fotoensayo revela la belleza estética del punk con fotos inéditas de hace casi 40 años. México: 20minutos.es [en línea] recuperado el 24/11/2013 de: http://www.20minutos.es/noticia/1984662/0/punk/fotos-ineditas/1976-1977/

domingo, 17 de noviembre de 2013

"Uno tiene derecho a ser uno mismo" Rossy de Palma

Rosa Elena García Echave (Palma de Mallorca16 de septiembre de 1964), conocida como Rossy de Palma, es una actriz española que se dio a conocer como "chica"Almodóvar en películas de dicho director como Mujeres al borde de un ataque de nervios o La flor de mi secreto. La particularidad de esta mujer no es el hecho de ser una chica Almodóvar, y a nosotros no compete su talento como actriz; lo interesante de esta española es que se convirtió en la antítesis de la producción de belleza en masa. Es, de alguna manera, una belleza improbable



Imagen de marcas como Gap, Jean Paul Gaultier, Christian Louboutin, Louis Vuitton y Rouge, adorada por los medios Españoles, ésta actriz ha sido descrita como fea a la vez de hot. Ha sacado provecho de su apariencia inconfundible, en lugar de corregir su prominente nariz y recurrir a todos los medios que existen hoy en día para afinar la apariencia, de Palma hace una fuerte declaración al presentarse ante los medios sin que la haya tocado jamás un bisturí. En una entrevista brindada al diario argentino La Nación, la actriz afirma: “A mí no me molestaba la nariz, el problema era de los otros. Uno tiene el derecho de ser uno mismo. Soy yo, ¿y qué pasa? Y te plantas.”. Así lo hizo, se plantó y se convirtió en ícono.

Su secreto para haberse convertido en semejante ícono de la moda y la belleza: confianza y  amor propio, según dice la misma actriz. Cuando iba al colegio me decían de todo por la nariz. Pero nunca lo sufrí, porque aprendí que no puedes hacer las cosas por los otros.” Una mujer que se sabe imperfecta, que acepta necesitar una buena ayuda del maquillaje, pero que no está dispuesta a ajustarse a un molde, sino que abraza su realidad. Su belleza natural.

Quizás la farándula está llena de ejemplos de obsesiones con los cánones de belleza, sin embargo, cuando se escarba más profundo e encuentra cada vez más este tipo de casos. ¿Qué sucede entonces con esa sociedad ávida de gente bella, ávida de moldes e ideales? Pareciera que el fondo de estos ideales de belleza no es en sí la apariencia; no se trata del físico, se trata del sentimiento que el físico conlleva. Es cierto que lo estético es fácilmente vendible, pero inspira más a seguir el ejemplo la gente que tiene la facilidad de aceptarse, que tiene ese amor propio y se para frente al mundo a declararlo. Más importante aún: la sociedad evoluciona, y ahora da cabida a estas declaraciones, las recibe con gusto. Una sociedad que ha sufrido la tiranía de sus propios ideales durante tanto tiempo finalmente mira a la otra cara de la moneda: la belleza no es sólo física, es una cuestión de actitud, de aceptación; buena parte del atractivo proviene del sentirse como tal. La belleza es, por lo tanto, mucho más difícil de definir que un conjunto de características físicas: es simplemente algo, que por naturaleza atrae. Rossy de Palma es un vendaval de personalidad, una apasionada del arte y la vida, y es también la mujer que desafiando estereotipos definió su propia belleza.

Sarasqueta, A. (2013). Rossy de Palma: El ícono de la belleza diferente.Guioteca [en línea] recuperado el 17/11/2013 de: http://www.guioteca.com/belleza/rossy-de-palma-el-icono-de-la-belleza-diferente/

domingo, 10 de noviembre de 2013

Retrosexual: La Belleza Masculina, como el buen Vino...

De sobra es sabido que el ideal predominante a nivel comercial es un tanto afeminado, incluso, al apreciar detenidamente las pasarelas, podemos encontrarnos con que los diseñadores apuntan cada vez más a una figura andrógina,  ya no completamente femenina, pero tampoco masculina. 

Todos en alguna ocasión hemos escuchado sobre los metrosexuales, hombres que cuidan de su apariencia personal con rituales semejantes a los femeninos, incluyendo a veces maquillaje, depilación, cirugía plástica, etc., y que pueden mantener una apariencia relativamente natural o llevarla a un extremo femenino. Sin embargo, en las últimas fechas ha surgido un nuevo cánon en la belleza masculina que acepta no sólo su naturaleza propiamente dicha MASCULINA, sino el hecho de que la belleza envejece.

David Beckham, inspiración del término
Retrosexual.
A diferencia de los cánones femeninos, que continúan dando una gran importancia al "verse joven", el cánon Retrosexual de la belleza masculina acepta que los hombres, como el vino, pueden mejorar con los años. 

Los retrosexuales se caracterizan por conservar sus rasgos masculinos naturales manteniendo el ideal de hombre clásico, fuerte y varonil; en contraposición al estereotipo femenino, realzando los caracteres sexuales secundarios propios al género masculino 

El prototipo de hombre retrosexual es aquel pasado de los 40 años, que cuida su apariencia sin exagerar (con ejercicio y dieta, por ejemplo), que procura mantener una imagen sumamente masculina y que suele aparecer con vestimenta y peinado descuidado a propósito; este ideal da un gran protagonismo a la naturalidad de la belleza madura masculina, sin insistir en aparecer eternamente joven, ni antinatural (por ejemplo, se alienta mantener en su lugar el vello corporal y facial), además de marcar una clara línea entre lo que un hombre atractivo y una mujer atractiva deberían ser. Si bien, obviamente, se puede recibir ayuda para alcanzar este ideal (a fin de cuentas cuidar el cabello y la barba, o usar loción puede ser indispensable), este ideal trata de alejarse lo más posible de los rituales de belleza ciertamente afeminados que siguen, por ejemplo, los metrosexuales.

Hugh Laurie, modelo de hombre retrosexual.
¿Qué nos dice este fenómeno? Es interesante, puesto que como tal surgió de figuras públicas (inspirado inicialmente en un artículo que hablaba sobre David Beckham, el jugador de soccer), y fue acuñado directamente  en una revista, además ha sido ampliamente aceptado y respaldado por numerosas celebridades que simplemente decidieron envejecer con gracia. De lo que este fenómeno nos habla, es de una posible evolución hacia la madurez de los cánones predominantes; eliminar la asociación belleza/juventud para dar paso a un ideal que permita apreciar la belleza que envejece, incluso dentro de los cánones femeninos. Y sobre todo, lo que muchos medios han intentado a lo largo de la última década: luchar contra el ideal plástico, antinatural, permitir y reconocer la belleza en su expresión natural. Es posible que la transición dentro del cánon masculino fuera un tanto más suave debido al corto tiempo de vida que ha tenido la influencia del ideal occidental en la imagen masculina, sin embargo, es alentador apreciar que en efecto es posible un cánon socialmente aceptado que promueve la asociación salud/belleza, no juventud/belleza o delgadez extrema/belleza ni tantas otras diadas que hemos discutido con anterioridad. Así pues, por primera vez en los medios de comunicación masiva predominantes, se reconoce que la belleza, puede ser como un buen vino.

Carambula, P. (2011). Un nuevo concepto en belleza masculina: Los retrosexuales. Bello magazine [en línea] recuperado el 10/11/2013 de: http://www.bellomagazine.com/cuidado-personal/un-nuevo-concepto-en-belleza-masculina-los-retrosexuales
Definición Retrosexual [en lína] recuperado el 10/11/2013 de: http://es.wikipedia.org/wiki/Retrosexual

lunes, 4 de noviembre de 2013

Ellos también quieren ser Bellos

Las mujeres no son las únicas influidas por los cánones de belleza para llevar sus cuerpos al límite; cuando hablamos la ocasión anterior sobre las Barbies Humanas mencionamos una posible implicación de trastornos alimenticios. Pues, si ya lo sabían excelente, si no, prepárense: existe un tipo de trastorno asociado a los trastornos de alimentación y al dimorfismo corporal, que afecta principalmente a población masculina y que tiene como principal factor de mantenimiento el refuerzo social: la vigorexia.

Se trata de una distorsión de la imagen corporal que consiste en no estar satisfechos con la musculatura adquirida, a pesar de que cualquier estudio objetivo indique que estos individuos tienen grados óptimos de masa corporal. Quienes padecen esta enfermedad entrenan más de lo que el límite de su salud lo permite, se alimentan mal e ingieren sustancias anabolizantes (hormonas para aumentar la fuerza) que perjudican su integridad física y mental.Quitan tiempo laboral y social para añadirlo al entrenamiento, evitan las reuniones sociales porque temen ser vistos, especialmente en actividades como nadar o correr, donde tienen que mostrar su cuerpo.

Los hombres más afectados por este trastorno suelen encontrarse en un rango de edad entre 18 y 35 años, y se consideran conductas autodestructivas sus regímenes alimenticios y de ejercicio extremadamente duros y poco saludables. Desgraciadamente, este trastorno es difícilmente diagnosticado debido a que estos sujetos usualmente se ven sanos; la sociedad refuerza su apariencia, y el sujeto continua dentro de ese ciclo por la aceptación a su imagen.

Esto demuestra cómo los ideales de belleza extremos no ponen en peligro únicamente a las mujeres. Es cierto que los medios no promueven de manera abierta hábitos poco saludables; sin embargo, rasgos característicos como la baja autoestima y los rasgos de personalidad obsesivos, aunados a una exposición constante a este bombardeo mediático que presenta al hombre musculoso y marcado como el hombre bello, tienden a disparar este tipo de conductas. Al igual que con las muñecas humanas, estos hombres simplemente llevan a cabo su reinterpretación del ideal de belleza y utilizan los medios a su alcance para lograrlo; y aunque sea respetable la manera de interpretar la belleza de cada individuo, los mensajes de los medios deberían medirse con mucho más cuidado, pues la población con rasgos predisponentes a trastornos alimenticios o dismórficos no es poca. Hay que recordar que la Psicología, ante todo, se enfocará en el individuo y como el ambiente le afecta.

Rodríguez Molina, J. (2008). Vigorexia: Adicción, Obsesión o Dismorfia, un intento de Aproximación. España: Salud y drogas, vol. 7, núm. 2, 2007, pp. 289-308.

González Uloa, R. (2008).Obsesión por los músculos. México: El Financiero.